Sed de sentimientos,
fuerza en la voluntad.
Brillo en mis oídos,
luz en la oscuridad.
Fuerza para el que flaquea,
lluvia en el cristal.
Suelo de madera,
fuego en el corazón.
Brilla más tu presencia,
que la luz de una deidad.
Suena más tu elocuencia
que el canto de cualquier animal.
No se reír si no te tengo,
no se vivir sin tu mitad.
Me siento vacío por dentro,
todo duele cuando tu no estas.
La
vida pierde su encanto sin tu presencia.
Tu brisa calma el viento al
caminar.
El llanto se vuelve dulce con tu mirar.
El fuego quema menos si
no te vas.
Limpia mis abrazos de la espuma de tu amor,
quema los silencios del orgullo del dolor.
Limpia los cristales que rompieron tus adiós,
cura las heridas que dejaste en mi interior.
Lucen las palabras que brindaste en tu esplendor,
pero pesan los susurros que clavaste en mi interior.
Borra los recuerdos de dolores del pasado,
siembra con sonrisas los pilares del futuro.
Enciende con tu esencia la luz de la ilusión,
apaga las luces de lo incierto con decisión.
Huyes del pasado por no pedir perdón,
no tienes futuro al no enfrentarte a tu error.
Quiero
sentir tu fuego en mi interior,
quiero apagar la llama del dolor.
Suelo
soñar que estamos juntos,
vuelvo a recordar que ya no estas.
Las oscuras nubes de tu ausencia,
brillan cuando pienso en ti.
El dolor de no tenerte,
quema cada vez que te vuelvo a ver.
Después
de cerrar la puerta del amor,
se abrió sola la ventana del dolor.
Al
renunciar a tu besos sin querer,
se abrió paso la pena en mi ser.
Descubrir
que tu presencia me enamora,
es muy triste ahora que no te tengo.
De
verte no llega la hora,
y sin ti ya no me sostengo.
Si
quisieras al menos escucharme,
te diría que te quiero con locura,
si
aunque sea una oportunidad pudieras darme,
borraría de tu vida la
amargura.
Siento el cansancio en mi interior,
luz del
horizonte que se abre bajo el sol.
Las finas puntas rojas iluminan todo
ya,
los árboles se estiran perezosos al despertar.
Los
pájaros alegran la mañana,
con su canto de armonía celestial.
La brisa
que acaricia las mejillas,
y audaz nos invita a recordar.
Tantas
veces he soñado con tenerte al despertar,
compartir tanta belleza me
parece natural.
Por eso esta alegría es menos ya,
le falta compañía
porque tu no estas.
Solamente una palabra de tu boca,
un
susurro de tus labios que se cuela en mi interior.
Cada vez que me miras
me provocas,
me descubres un nuevo panorama en el amor.
Tus
manos expresan tantos sentimientos,
tus caricias son tan fuertes como el
viento.
Y cuando me besas yo me apago, yo te siento.
Quisiera estar dentro de ti,
quiero ser el dueño de ese corazón,
que con su latir a ti te da vida,
y a mi me hace resurgir.
Quiero mirarte a los ojos y perderme en tus pensamientos.
Quiero darte mil abrazos, quiero huir de los lamentos.
Toma mi mano, y no me sueltes más,
que los miedos otra vez me asaltan cuando tu te vas.
Mira mi vida vacía si no estas.
Sé
qué tu eres mi vida,
deja de jugar al juego en el que tu estas perdida.
Ya me cansé, yo nunca te encuentro,
y es tan fuerte todo esto que yo
llevo dentro.
No me dejes jamás,
quiero estar junto a ti.
Amar es mi libertad,
quererte es mi vivir.
Cada noche entre tus brazos,
tus miradas, mis caricias.
Tus te quiero eran falsos,
tus miradas perdidas.
Y ahora dejaste mi corazón en los huesos,
aún recuerdo cómo quemaban tus besos.
Ahora siento cuánto duele tu silencio.
El
dolor de no tenerte es el pozo de mi ser.
La locura de perderte acabo
con mi ilusión.
Prefiero morir antes que no volverte a ver,
quisiera
estar siempre sólo si no es tuyo mi corazón.
El fantasma de los sueños